¡Qué hermoso es ver el día
coronado de fuego levantarse,
y a su beso de lumbre
brillar las olas y encenderse el aire!

¡Qué hermoso es, tras la lluvia
del triste otoño en la azulada tarde,
de las húmedas flores
el perfume aspirar hasta saciarse!

¡Qué hermoso es, cuando en copos
la blanca nieve silenciosa cae,
de las inquietas llamas
ver las rojizas lenguas agitarse!

¡Qué hermoso es, cuando hay sueño,
dormir bien... y roncar como un sochantre...
y comer, y engordar! ¡Y qué desgracia
que esto solo no baste!

Gustavo Adolfo Bécquer. Rima LXVII
¡Bienvenido a nuestra Web!
Orillares es un pequeño pueblo del Noroeste de la provincia de Soria entre Espeja de San Marcelino y Muñecas... ¿Quieres conocerlo un poco?